martes, 16 de julio de 2013

Beach Red (Playa roja) - (1967) - (Director: Cornel Wilde) - (El cine olvidado)



Playa roja
Título original: Beach Red
Año: 1967
Duración: 105 min.
País: Estados Unidos.
Director: Cornel Wilde.
Guión: Clint Johnston, Jefferson Pascal (Novela: Peter Bowman).
Música: Antonino Buenaventura.
Fotografía: Cecil R. Cooney.
Reparto:
Cornel Wilde, Rip Torn, Burr DeBenning, Patrick Wolfe, Jean Wallace, Jaime Sánchez, Dale Ishimoto, Genki Koyama, Gene Blakely, Michael Parsons, Fred Galang.
Género: Bélico.
Sinopsis:
En una madrugada de 1943, en alguna isla del océano Pacífico una embarcación con tropas de asalto estadounidenses, de la compañía de marines que encabeza el capitán McDonald, se dispone a asaltar la isla en poder de los japoneses. Sólo su sargento es un veterano de guerra, ya que el resto de sus hombres nunca ha entrado en combate. La incursión resulta muy dura y el avance es rechazado fuertemente por los soldados japoneses dirigidos por el general Sugiyama.
COMENTARIOS:
Cornel Wilde pasó su juventud en Europa antes de llegar a Estados Unidos. Allí dejó sus estudios de medicina por su pasión por el teatro, aunque también fue deportista de renombre y fue miembro del equipo olímpico de esgrima, aunque renunció a participar en los Juegos Olímpicos de Berlín 1936. A finales de los años treinta comenzó a actuar en Broadway: la primera obra importante en la que apareció es Pasándolo bien, aunque comenzaría a destacar en Romeo y Julieta producida por Laurence Olivier: fue interpretando esta obra cuando los estudios de Hollywood se fijaron en él.



En el cine comenzó en pequeños papeles hasta que en 1945 fue nominado al Óscar por su papel en "Una canción para recordar". Cornel Wilde destacó sobre todo en papeles románticos y en películas de aventuras, donde puede considerarse uno de los clásicos del género de los años cuarenta y cincuenta junto con Errol Flynn, Tyrone Power, Stewart Granger, Louis Jourdan o Louis Hayward entre otros. A mediados de los cincuenta y hasta mediados de la década de los setenta dirigió ocho películas, alguna de ellas (La presa desnuda y Playa roja) muy estimables, en las que también era el protagonista principal. Falleció en 1989 a causa de una leucemia.

A finales de la decada de los 60, la secuelas morales que la Guerra de Vietnam estaba provocando en la sociedad norteamericana comenzaron a dejarse sentir en el cine de la época. En ese sentido, “Playa Roja” supone un ejemplo de película rompedora e impactante (sobre todo en la época de su filmación). Si hasta entonces la mayor parte de las películas bélicas habían presentado la guerra como un escenario de heroísmo, sacrificio glorioso, y hazañas épicas, “Playa Roja” traslada al espectador a una guerra mucho menos romántica.
Los primeros 20 minutos son de lo mejor del film. En esa parte se nos muestra a los soldados preparandose para desembarcar, y como muchos de ellos muestran (mediante monólogos interiores narrados en “off”) su miedo y angustia ante lo que se les avecina.



Desde el principio de la acción, vemos escenas muy crudas, violentas y horrorosas de lo que hacen las balas, los obuses, las bombas, etc., en los cuerpos de los combatientes. De hecho, el desembarco en la playa de la isla parece que sirve de referencia al desembarco que rodará años después S. Spilberg en su filme "En busca del soldado Ryan", pues bastante de las escenas que éste filma en cuanto a lo horrorosa y llamativas de las mismas, se parecen mucho a las que rodó Cornel Wilde en la película que nos ocupa.
El desembarco en la playa resulta estremecedor. Los marines se ven cogidos en medio de una tormenta de fuego, y muchos soldados mueren, o resultan mutilados por las explosiones de artilleria, siendo impactantes las secuencias que muestran a un soldado que ha perdido un brazo. Hasta entonces, ninguna película bélica se había atrevido a mostrar con tanta crudeza la cara real de la guerra....
Otro aspecto destacado del film estriba en el retrato realista que se hace de los personajes, ofreciendo un pequeño mosaico humano de los soldados implicados en la batalla. Soldados profesionales, como el sargento Honeywell solo desean cumplir con su misión, eliminando a tantos japoneses como puedan; otros como el soldado Egan, que solo desea salir de alli para volver a sus andanzas con las mujeres, y también algunos como el soldado Colombo, que es consciente de su cobardía y cuya única prioridad es sobrevivir a cualquier precio.

Finalmente, otra cuestión felizmente novedosa es el retrato que se hace del enemigo. Los japoneses, en vez de ser demonizados, aparecen retratados como hombres corrientes, que recuerdan con nostalgia sus casas y familias, al igual que los norteamericanos, lo cual era prácticamente una novedad absoluta en una producción bélica norteamericana.
Muy buena película bélica en la que ya no se muere con una sonrisa en la boca, en la que la posibilidad de morir en una playa o en la jungla da miedo y no como nos tenían aconstubrados en las producciones bélico-patrióticas de los años anteriores. Películas en las que la muerte parecia un premio en lugar del mayor de los desastres que puede llegar al soldado y a sus familias en retaguardia.


Tráiler:


Calificación: 3 de 6.

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