martes, 15 de abril de 2014

Tony Richardson (Director)

TONY RICHARDSON

D I R E C T O R

1928 – 1991


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INTRODUCCION


De los directores que en los años 60/70 se distinguieron por realizar un cine político-social, posiblemente Tony Richardson sea el más castigado y olvidado por los críticos e historiadores actuales del mundo del cine.

Declarado militante de izquierdas junto con su esposa Vanesa Redgrave, tras el éxito mundial con “Tom Jones” (Oscars incluidos) fue machacado por la crítica “oficialista” película tras película. Cierto que en su etapa en USA su cine fue más irregular (difícil trabajar en Hollywood) pero siempre manteniendo un nivel alto y coherente con sus ideas.

Con esta filmografía quiero hacer justicia, a un director que realizó un cine alternativo a los postulados de Hollywood y que en su etapa inglesa (Free cinema) fue fundamental en la inicio de una evolución y renovación en el cine inglés que todavía hoy continua.
BIOGRAFÍA


Director inglés, cuyo verdadero nombre fué Cecil Antonio Richardson, nacido el 5 de Junio de 1928 en Shipley, Yorkshire, y fallecido el 14 de Noviembre de 1991 en Los Ángeles, casado con Vanessa Redgrave de 1962 a 1967 y padre de las actrices Natasha Richardson y Joely Richardson. Lector de literatura inglesa en la Universidad de Oxford, donde dirigió entre 1949 y 1952 un gran número de obras clásicas, entre las que se incluyen “La duquesa de Malfi” y “Romeo y Julieta”. Director de teatro y cine asociado originalmente al movimiento Angry Young Man de fines de los 1950s y principios de los 60s. Trabajó como productor de la BBC desde 1952 a 1955.

Fué, junto a Lindsay Anderson, Gavin Lambert y el checo Karel Reisz uno de los fundadores de la revista de cine “Séquense” y entre sus principales intenciones figuraba la puesta en práctica del manifiesto inaugural del grupo, publicado en 1957. Codirigió con Karel Reisz un corto documental sobre la juventud obrera, “MOMMA DON´T ALLOW” (1955). Desde 1958 dirige el Royal Court Theatre de Londres, donde dio a conocer dos obras de John Osborne que sacudieron el establishment teatral británico criticando la cultura de posguerra y que posteriormente llevaría a la pantalla: Look Back in Anger y The Entertainer.


 
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"La soledad del corredor de fondo"


En 1958 funda con Osborne, Woodfall Film Productions para llevar a la pantalla este nuevo punto de vista teatral. Entre los defensores de la nueva tendencia figuraban los críticos de las revistas “Séquense” y “Sight and Sound”, quienes propusieron como pauta el largometraje “Un lugar en la cumbre” (1959) de Jack Clayton, y que sería el incio del llamado “Free cinema”, movimiento paralelo a la Nouvelle Vague francesa y significó la renovación del cine de la Gran Bretaña y el principio de su evolución a lo largo de los últimos 30 años.


 

Free Cinema


Las dos primeras películas fueron LOOK BACK IN ANGER (1958) y THE ENTERTAINER (1960), con notables interpretaciones de Richard Burton en la primera y de Laurence Olivier en la segunda, pero no lograron atraer mucho público. El primer éxito comercial de la compañía fue SATURDAY NIGHT AND SUNDAY MORNING (1960), dirigida por Reisz. Con, Un sabor a miel, adaptación para el cine de una obra teatral de Shelagh Delaney, en ella se explican las relaciones entre una adolescente embarazada y un homosexual. La acidez de esta historia, y la visión sombría de la sociedad británica que contiene la integra claramente en el Free Cinema.

Al año de casarse con la actriz y activista Vanessa Redgrave, y al llevar a la pantalla "THE LONELINESS OF THE LONG DISTANCE RUNNER”", con guión de John Osborne e interpretada por uno de los comodines del "free cinema", Tom Courtenay, será cuando pasará a tener un reconocimiento más allá de las fronteras británicas.


 
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"Tom Jones"


“THE LONELINESS OF THE LONG DISTANCE RUNNER”revulsiva, agresiva y desencantada. Todo un derroche de rebeldía contra un sistema y una sociedad conformista, jerarquizada y puritana, anclada en el pasado y cuyo único objetivo es el enriquecimiento económico. Una historia de pequeños delincuentes asqueados, forzados por la sociedad a colaborar con ella. Genial Tom Courtenay, genial ambiente, genial trama y genial economía de medios para una de las películas imprescindibles de la historia del cine inglés.

La película muestra la realidad de los menores infractores de los años 60; la inadecuación de los métodos de educación y los sentimientos de inconformismo y rebeldía que anida en los muchachos internos. Pese a la ubicación temporal de los hechos en los primeros 60, la película conserva su interés y su frescura en relación al momento actual, en el que muchos menores viven en situaciones parecidas. La narración de la historia es sólida, está bien construída y su realización es magnífica. El mundo interior del protagonista se ve afectado por la pulsación de experiencias que han dejado en él huellas de dolor y desarrraigo, a causa de la pobreza y la desestructuración familiar, el desafecto de la madre, el egoismo del padastro, el maltrato psicológico y emocional del reformatorio, la arbitrariedad del director. La transgresión es para el chico una vía de obtención de lo que la sociedad le ha quitado, de compensación de la falta de comprensión y afecto que padece y de manifestación de su rebeldía contra la injusticia. No quiere privilegios: quiere lo que merece.


La música, de instrumentos de viento, sobre todo el clarinete, subraya la estridencia de los hechos que se exponen. La fotografía presenta en paralelo, mediante un brillante juego de flashbacks, el presente y los recuerdos del muchacho. Explora con lucidez el interior del reformatorio, el alma de los educadores, el conservadurismo del director, la utilización de los chicos en provecho de la vanidad personal del director, etc. El guión construye una narración tensa, dramática y conmovedora de la historia de un muchacho que se rebela contra la injusticia. La interpretación de Tom Courtenay es magnífica y convincente. La dirección impone a la obra un fuerte ritmo, una gran coherencia narrativa y una profundidad psicológica inusual.
Obtuvo el BAFTA al mejor actor principal debutante y el premio al mejor actor del Festival del Mar del Plata.

Con “THE LONELINESS OF THE LONG DISTANCE RUNNER”y “TOM JONES”, se convierte en uno de los más destacados representantes del Free Cinema.


 
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"A delicate Balance"


Con “TOM JONES”, logró tres premios Oscar como Mejor Película, Mejor Director y Mejor Guión, el mayor éxito de público en su carrera y cuenta con una soberbia actuación de Albert Finney, Susannah York, David Warner y Hugh Griffith, novela picaresca, de iniciación y peripecias. Una sátira feroz a las costumbres británicas de la época, una desmitificación de la historia oficial inglesa –tan falsa como cualquier “historia oficial”. Un ritmo ágil, sostenido, el uso de cámaras rápidas incluso, hizo de este film atrevido y encantador, caústico, las delicias de una generación de cinéfilos.

En la plenitud de sus medios expresivos, Richardson encara la adaptación de una obra del polémico Jean Genet, el presidiario-escritor, en su FUEGOS DE VERANO (“MADEMOISELLE”,1966), retrato sádico de una maestra incendiaria, encarnada por la francesa Jeanne Moreau en la cúspide de su carrera, pero obtiene un fracaso de público y de la crítica “oficialista” que masacró el film.
 
"La última carga"



Su siguiente película importante, hoy casi olvidada y de urgente revisión, fue la notable y nueva versión de LA CARGA DE LA BRIGADA LIGERA que, lejos de la versión épica y colonialista clásica –con Errol Flynn-, está rodada en colores, con intercalación de dibujos animados a la acción de los actores. “THE CHARGE OF THE LIGHT BRIGADE”(1968), con Trevord Howard como el inútil Lord Cardigan, fue muy mal acogida por la crítica y el público, incómodos por el retrato desmitificador de los oficiales británicos y por su aparente falta de fiabilidad histórica. Es una parodia que ironiza sobre los móviles de la Guerra de Crimea, en que las grandes potencias, Francia e Inglaterra, dicen acudir en defensa de la débil Turquía –cuyo imperio ellas mismas habían desmembrado-, la bestia negra de pocos años atrás, agredida por el oso ruso. En realidad tratar de impedir que un imperio rival logre llegar al Mar Negro y adueñarse eventualmente de los estrechos (Bósforo y Dardanelos) y perfilarse como enemigo naval de la hegemonía anglofrancesa. El rey de Piamonte se une al grupo para lograr que lo apoyen luego, en su pretensión de unificar Italia bajo su monarquía. Se burla Richardson. igualmente, de la famosa carga de caballería –tan enfatizada en la hábil versión de Michael Curtiz-, una burrada táctica provocada por las rivalidades del comando aliado, que se transforma en una carnicería, en la que la artillería rusa destroza a la caballería colonial británica (carne de cañón india).
 
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“The Border”


Pero el éxito no acompañará a sus posteriores obras teniendo que refugiarse en los platós de televisión para proseguir su carrera. Tras una versión de “HAMLET” (1969), apresurada pero intensa y emocionante, interpretada por Nicol Williamson se instala en Hollywood durante muchos años, donde prosigue con la línea crítica de sus films, que se van deprecando estilísticamente, como siempre pasa en la fábrica de los “sueños”.

“A DELICATE BALANCE” (1973), con Katharine Hepburn y Paul Scofield es la obra con la que Edward Albee ganó su primer premio Pulitzer, y en ella reexamina la irritable clase media Americana, la cual exploró con gran efecto sarcástico en “ Quien teme a Virginia Wolf?”. En ésta frágil historia representa a una pareja de mediana edad en el centro de una crisis familiar. Cuando sus mejores amigos Harry u Edna ( Joseph Cotten y Betsy Blair), llegan buscando refugio por un temor desconocido, el pacífico equilibrio se rompe. Además, está la vuelta a casa de Julia (Lee Remick), la hija de Agnes y Tobias, que vuelve tras derrumbarse su cuarto matrimonio y de Claire (Kate Raid), la siempre presente y alcohólica hermana de Agnes. Es la versión cinematográfica definitiva de la obra de Edward Albee. "A delicate Balance" es una comedia oscura, una profunda exploración de amor y compasión, amistad y familia...

Luego llegarían“JOSEPH ANDREWS” (1977), muy estimable film pero poco exitoso en un intento de repetir la fórmula de “TOM JONES”. Sus trabajos posteriores tambien fueron realizados en Estados Unidos; entre otros, “THE BORDER” (1982), fue más notable por la actuación de Jack Nicholson que por su dirección, cuando la realidad es que sin ser una gran película, está realizada con excelente pulso narrativo y con una importante carga crítica que no gustó ni al público ni a los críticos, además consiguió que Nicholson completara una sobria interpretación, alejada del histrionismo que habitualmente hace gala.

“THE HOTEL NEW HAMPSHIRE”” (1984), una adaptación de la novela de John Irving con un gran elenco integrado por Jodie Foster, Beau Bridges, Nastassja Kinski y otros, que tuvo limitado éxito comercial.

A fines de los 1970s trabajó para la TV norteamericana, dirigiendo “A DEATH IN CANAAN” (1978), “PENALTI PHASE” (1986), “BERYL MARKHAM: A SHADOW ON THE SUN” (1988) y la elaborada “PHANTOM OF THE OPERA” (1990), con Burt Lancaster y Charles Dance, como protagonistas.

Su última obra , “BLUE SKY” (1991), completada en 1990 fue estrenada al público luego de su muerte. Se trata de un drama doméstico que logró el Oscar como Mejor Actriz para Jessica Lange.


"Blue Sky",
titulada aquí “Las cosas que nunca mueren”, es una exótica comedia de costumbres, entendiendo por tales tanto la tristeza del adulterio cíclico como la hipocresía del Pentágono perfeccionando su sistema para hacer saltar el mundo mientras reparte mentiras tranquilizadoras. Posiblemente sea un relato desmedido, que merece desde el cinismo de hoy los calificativos de «forzado», «exagerado» o, incluso, «inverosímil». Es la obra póstuma de Richardson, y cuestiona por igual el misterio de un núcleo familiar desgarrado y el absurdo de unas pruebas nucleares. El matrimonio formado por el sufrido ingeniero y su esposa, merece de sus dos hijas adolescentes un crudo dictamen: «Una pareja perfecta formada por un ciego y una loca». Las explosiones que hacían temblar el desierto americano en el inicio de los injustamente prestigiosos años sesenta, continuaban, exacerbaban y culminaban, en una multiplicación demente e imprevisible, la descomposición de las sociedades occidentales que creyeron alcanzar el triunfo de una cierta concordia tras el hueco negro de la Segunda Guerra Mundial.

Para finalizar, un pequeño extracto de su artículo:“The Man Venid the Angry Young Man”

“Me gustaría continuar tratando el tipo de temas con los que estoy trabajando ahora. Temas relacionados con el mundo en que vivimos, los problemas y asuntos que afectan a las personas en la sociedad actual. Creo que las películas deberían ser una fuerza inmensamente dinámica y poderosa dentro de la sociedad y tener, en este momento, un papel especialmente polémico”.


Filmografía que publiqué en Cine Clásico.
 

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