sábado, 24 de agosto de 2013

Det sjunde inseglet (El séptimo sello) - (1957) - (Director: Ingmar Bergman)



El séptimo sello

Título original: Det sjunde inseglet

Año: 1957

Duración: 96 min.

País: Suecia.

Director: Ingmar Bergman.

Guión: Ingmar Bergman.

Música: Erik Nordgren.

Fotografía: Gunnar Fischer.

Reparto:

Max von Sydow, Gunnar Björnstrand, Nils Poppe, Bibi Andersson, Bengt Ekerot, Gunnel Lindblom, Maud Hansson, Ake Fridell.

Género: Drama.

Premios:

1957: Cannes: Premio Especial del Jurado.

1960: Seminci: Espiga de Oro: Mejor película.

Sinopsis:

Suecia, mediados del siglo XIV. La Peste Negra asola Europa. Tras diez años de inútiles combates en las Cruzadas, el caballero sueco Antonius Blovk y su leal escudero regresan de Tierra Santa. Blovk es un hombre atormentado y lleno de dudas. En el camino se encuentra con la Muerte que lo reclama. Entonces él le propone jugar una partida de ajedrez, con la esperanza de obtener de Ella respuestas a las grandes cuestiones de la vida: la muerte y la existencia de Dios.


 COMENTARIOS:

En primer lugar hay que tener en cuenta la fecha de creación del film; en segundo lugar la temática, no accesible a todos los públicos; y en tercer lugar hay que tener en cuenta que se trata de Bergman, de un cine muy personal y que tiene tantos adeptos como detractores. Sin tener en cuenta estos aspectos se pueda hablar de una maravillosa recreación del mundo medieval, de una belleza plástica impresionante de las imágenes, de una actuación claramente teatral, magnífica para el tema que se expone, y de un juego cinematográfico que resulta muy interesante.


Superados los aspectos técnicos, podremos adentrarnos en la metáfora preciosista sobre la muerte en la que el director sueco quiere introducirnos. Y viajaremos hacia el interior de unos personajes que no tienen patria y que pueden ser cualquiera, que tienen diferentes gustos, variedad de opiniones, pero que todos encuentran el mismo pavor cuando se acaba el tiempo, cuando el personaje de la Muerte se pone a tu lado y dice, "es la hora". Y es en ese instante en el que la obra se hace universal. No por tratar el tema de la muerte, sino por hacernos ver lo que esta hace sentir.

El caballero cruzado Antonius Block (Von Sydow), junto con su escudero (Björnstrand), emprende desde la playa, donde han dormido, el regreso a su castillo después de 10 años en Tierra Santa. La Muerte (Ekerot) con una túnica negra de la cabeza a los pies se le aparece para reclamar su vida pero el caballero consigue retarla a una partida de ajedrez con la esperanza de evitarla o por lo menos reflexionar antes de morir. En el viaje encuentra unos cómicos y su hijo pequeño, visitan una iglesia en construcción y se confiesa pero su confesor resulta ser la Muerte a la que ha descubierto su estrategia en el juego.

La obsesión por encontrar a Dios le lleva a indagar a todos los que le puedan dan norte: un teólogo incrédulo, una bruja que van a quemar, los flagelantes ante la cercanía de la muerte por la peste negra. Al llegar la noche emprenden el camino a través del bosque, lugar donde la muerte va eliminando al herrero y a su esposa, a uno de los cómicos, a la joven bruja; pero el caballero, viendo que la Muerte viene a por todos, desvía su atención y hace que la familia de cómicos escape de ella. Esa será la acción que dé sentido a su vida. Al amanecer llegan al castillo y la Muerte finalmente gana la partida y arrastra al caballero, a su esposa, al escudero y a los criados a bailar la danza de la muerte.


La película es una reflexión sobre el camino de la fe y el agobiante silencio de Dios cuando la peste bubónica mata a miles de personas en Europa. El guión, escrito por el propio Bergman, simboliza el viaje de la búsqueda de Dios presionado por la presencia de la muerte, que de una manera implacable, persigue al caballero y a los que le rodean.
El director, tal vez por la premura con la que se hizo la película, cayó en varios anacronismo entre otros habría que señalar que las grandes cruzadas se dieron entre finales del s.XI-XII, en tanto que la peste negra se presentó en Europa hacia 1348 y afectó a los países del sur, y que las danzas de la muerte son relatos literarios posteriores a la peste negra, y que los flagelantes fueron actos penitenciales de finales del s.XIV. Pese a estos pequeños detalles, que invalidarían una película histórica, el relato es sobrecogedor, excelente para describir el tormento de la búsqueda de Dios. Buen empleo de los simbolismos, sobre todo la equiparación de la vida con un viaje a través del bosque tenebroso lleno de acechanzas y peligros.


Para dar forma a esta arriesgada composición, el director sueco vuelve a rodearse de algunos de sus colaboradores habituales, como Bibi Anderson, Gunnar Björnstrand, o Max Von Sidow. Este último realiza una formidable actuación, creando un personaje, lleno de miedos, dudas e incertidumbre, que sabe que su fin no está lejos, y que se cuestiona todo lo que ha hecho a lo largo de su vida.

Película imprescindible, que no deja indiferente, y que conduce a la reflexión sobre temas como el sentido de la vida.
Tráiler:
Calificación: 5 de 6.

No hay comentarios:

Publicar un comentario