TÍTULO ORIGINAL: The Misfits
AÑO: 1961
DURACIÓN: 124 min.
PAÍS: EEUU.
DIRECTOR: John Huston.
GUIÓN: Arthur Miller.
MÚSICA: Alex North.
FOTOGRAFÍA: Russell Metty.
REPARTO:
Clark Gable, Marilyn Monroe, Montgomery Clift, Thelma Ritter, Eli Wallach, Estelle Winwood, James Barton, Kevin McCarthy.
SINOPSIS:
Una joven (Monroe), que llega a Reno (Nevada) para divorciarse, conoce a un viejo vaquero (Clark Gable) y decide quedarse unos días en su cabaña. Poco después él descubre en las montañas una manada de caballos salvajes. Con la colaboración de un vaquero especialista en rodeos (Clift), decide capturarlos para vender la carne.
COMENTARIOS:

Clark Gable era el buen padrazo protector, pero a sus 59 estaba muy cascado. La muerte de su adorada primera esposa, Carole Lombard, le marcó los últimos veinte años de vida. Era una relación muy apasionada que sólo duró desde 1939 a 1942, año en que ella murió en un accidente de avión. Gable se casó dos o tres veces después y murió del corazón antes de que esta película se estrenara.
Montgomery Clift sí haría tres películas más, y de las buenas, pero moriría en 1966 con 46 años, tras un complicad cocktail de alcohol y drogas. Siempre se dijo que era alguien de muy buen corazón, atormentado por su tendencia homosexual; fue un protegido de Elizabeth Taylor quien a menudo le sacó de apuros de todo tipo.

Esta es la despedida de tres actores de muy diferente estilo que tras el drama de solitarios del argumento padecían dramas personales muy profundos y tortuosos que acabaron a temprana edad con su vida.
Por todo esto Vidas rebeldes es mucho más que una película: un testamento muy peculiar en el que cada vez que la veo me parece que estas tres personas entrañables que me hicieron pasar tan buenos momentos a lo largo de mi vida.
Nos muestran cada quien, desde su respectivo punto de vista, la desesperanza, la tristeza del alma, su necesidad de buscar su rumbo en la vida. Sentirse al fin integrados a alguien o a algo. Y como cargan ellos sus historiales como si fueran un lastre muy pesado de años vividos en una muerte espiritual que en el caso sobre todo de ella (Marilyn Monroe) casi llega a la locura. El momento en el que esto seres se encuentran es épico. Nada es casualidad y esas tres almas se reúnen por que necesitan el apoyo entre si para tratar aunque sea involuntariamente de adaptarse a esta vida terrenal. Bien por Arthur Miller que exploro esta condición del ser humano.

El film suma drama, romance y western. Desarrolla un relato de personajes inadaptados, solitarios, desorientados y perdidos, que arrastran fracasos, desilusiones y frustraciones. Todos sobrellevan sentimientos de abandono y pérdida: Gay echa en falta a los hijos, Perce no ha asimilado la muerte del padre, Guido convive con el recuerdo del fallecimiento de su mujer y Roslyn estrena divorcio. La narración, melancólica y agridulce, se torna gradualmente dramática y trágica. El mal, la perversidad, el dolor y la muerte se hacen presentes con insistencia creciente. Al mismo tiempo emergen conflictos interiores de los personajes y problemas de relación interpersonal dentro del grupo, que amenazan la convivencia y llevan las situaciones al borde del abismo.

El realizador hace uso de simbolismos, paralelismos, sugerencias e indicaciones sutiles y punzantes. Cabe recordar los varios sentidos que atribuye a la manada de caballos (un garañón, cuatro yeguas y un potro), a la avioneta que pone a los animales en fuga, al potente camión de persecución, a la lucha cuerpo a cuerpo de Gay y el garañón, al desierto, a los peñascos amenazadores de la montaña, a los arriesgados números del rodeo, a la desesperación histérica de algún personaje, etc.
Tráiler:
Calificación: 6 de 6.
No hay comentarios:
Publicar un comentario