lunes, 8 de junio de 2015

El Sur (El Sur) - (1983) - (Director: Víctor Erice)



El Sur

Título original: El Sur

Año: 1983

Duración: 93 min.

País: España.

Director: Víctor Erice.

Guión: Víctor Erice (Historia: Adelaida García Morales)

Música: Varios.

Fotografía: José Luis Alcaine.

Reparto:

Omero Antonutti, Sonsoles Aranguren, Icíar Bollaín, Lola Cardona, Rafaela Aparicio, Germaine Montero, Aurore Clement, María Caro, Francisco Merino, José Vivo.

Género: Drama.

Sinopsis:

“La Gaviota” es un caserón situado en las afueras de una ciudad del norte de España. En ella viven Agustín, médico y zahorí, su mujer, maestra, y su hija Estrella. La niña, desde su infancia, sospecha que su padre oculta un secreto.

Premios:

1983: Festival de Cannes: Nominada a la Palma de Oro (mejor película).





COMENTARIOS:

Diez años después de la reveladora, angustiosa, excelente, pero sobrevalorada “El espíritu de la colmena”, Erice firma “El Sur”, una de las más poéticas, sinceras y emotivas películas del cine español de todos los tiempos y que pasó injustamente inadvertida para el gran público. 

“El Sur“ es una obra de arte de estremecedora belleza sobre la soledad elegida, el silencio y la ausencia, sobre el orgullo soberbio y la frustración que éste produce en las almas atormentadas por la nostalgia; El Sur habla de amores desterrados en el tiempo que vuelven a renacer (si es que alguna vez se marcharon) en el otoño de la madurez; trata sobre el peso de la memoria y el lastre de los recuerdos... de determinados recuerdos, guardados secretamente en el alma; del sufrimiento psicológico y de las circunstancias que obligan a elegir una vida diferente a la soñada. El Sur teoriza también sobre la incertidumbre y la perplejidad infantil ante lo inusual por desconocido, el encuentro con fantasmas contra los que debe luchar la infancia para abrirse paso hacia la madurez, la curiosidad ante aquel misterio escondido en la mente y el corazón de un padre enigmático, obsesionado, con una sensibilidad especial para poner en práctica los conocimientos y las artes de los míticos zahoríes, y que hunde sus raíces más profundas en otro tiempo y en otro lugar.





Pocas películas he visto en mi vida que me evoquen la niñez, la infancia, de una forma tan nostálgica como lo hace esta obra. Hay veces que por encima de una historia bien contada subyace una extraña magia que envuelve cada una de las escenas de una película, éste es uno de esos casos. Cada plano, cada diálogo, están cargados de una belleza intrínseca que me parece admirable.

Es por casi todos sabido que "El Sur" iba a durar el doble de su metraje y que el rodaje quedó interrumpido justo en su mitad por orden de Elias Querejeta (su productor) tras fallarles un dinero con el que contaban de Televisión Española. El guión, que se dividía en dos partes, una desarrollada en el Norte (la aquí contada) y otra en el Sur (la que quedó pendiente de rodar), quedaba reducido a su mitad. Querejeta, que pensaba que ya tenían entre las manos una gran película y que la historia estaba correcta y completa así, obligó a Erice a montar el material rodado hasta el momento con el fin de estrenarlo como película, previo acuerdo del productor y director de que la historia se completaría posteriormente con una continuación, en la que aparecerían actores como Fernando Fernan Gómez.





A pesar de ello, su plasticidad, su lirismo y la visión amarga, intimista, audaz, que nos regala de un pequeño grupo de seres humanos no podrán nunca pasar desapercibidos. El personal homenaje de un artista del cine al mundo de los recuerdos ignorados, aunque nunca perdidos. Toda una sinfonía a la memoria tras el paso del tiempo.

El éxito desmesurado de crítica de "El Sur" hizo que finalmente el productor (tras presentar la película en Cannes) alegase públicamente, que la obra estaba perfecta y terminada así, forzando a que el proyecto de continuación quedase en agua de borrajas; dejando la historia, en palabras del propio Erice, incompleta.





A sabiendas de que nos quedaremos con la miel en los labios al final de la película, recomiendo "El Sur" a todos los amantes del cine pausado, hermoso, delicado, profundo, y en esencia sensible... porque Victor Erice tiene una sensibilidad abrumadora... Una pena que su filmografía no sea más extensa. Aquí está posiblemente su mejor obra.


El sello Querejeta en sus producciones:


El espíritu de la colmena supuso, en efecto, el debut en el largometraje de Víctor Erice y la segunda colaboración de éste con Querejeta, con el que ya había trabajado en Los desafíos (1969). Tanto El espíritu de la colmena como El Sur pueden ser enmarcadas en una etapa de la filmografía de Querejeta caracterizada por la realización de un cine metafórico, estilizado, poético. De hecho, ambas películas guardan suficientes semejanzas como para ser consideradas dos obras complementarias. En ambos casos se tratan de los misterios de la infancia y del paso del tiempo, el declive de la figura del padre, el oscurantismo de posguerra española, los límites entre ficción y realidad, los amores perdidos nunca olvidados, la soledad. Las dos cintas se definen por una puesta en escena excelente, una fotografía bella e impresionista y un montaje pausado, reflexivo e inteligente. Además de Querejeta, Erice y Del Amo, también en ambos casos el encargado de la dirección de producción es Primitivo Álvaro, una vez más uno de los hombres de confianza de Querejeta.




Por lo tanto, nos hallamos ante dos películas escritas (la primera de ellas en colaboración con Fernández Santos) y dirigidas por Víctor Erice, pero cuya ejecución está sujeta, en gran parte, a los dictámenes de Elías Querejeta y a su acierto a la hora de conformar equipos humanos excelentes. Además, como el productor con fama de intervenir que era, y a pesar del innegable talento de Erice, a menudo era Querejeta quien tenía la última palabra en muchos de los aspectos de la producción. Por otra parte, si bien los principales temas tratados en ambas cintas fueron resultado de las inquietudes personales de Erice, no es menos cierto que también han sido abordados en otras producciones de Querejeta. Es el caso, por ejemplo, de Ana y los lobos (1973) y Cría cuervos (1975), ambas dirigidas por Carlos Saura y, en el caso de la segunda, protagonizada, al igual que El espíritu de la colmena, por Ana Torrent.





Por si esto fuera poco, no podemos olvidar que, para bien o para mal, el artífice último de lo que hoy conocemos como El Sur es Elías Querejeta. Suya fue la decisión de producir la cinta, pero también la de interrumpir su rodaje. En el film concebido por Erice, habría dos partes, una sería la ambientada en el norte (que fue la que se filmó) y una segunda parte ambientada en el sur que nunca llegó a rodarse. De haberse filmado esta segunda parte, el resultado final de la película podría haber sido mejor o peor, pero, está claro, se trataría de una película diferente a lo que actualmente conocemos como El Sur. Sin duda, un cuarto de siglo después, aquella decisión sigue considerándose conflictiva, drástica y polémica. De cualquier forma, el resultado de esta decisión fue, por un lado, una de las mejores obras cinematográficas de la historia de nuestro cine, pero, al mismo tiempo, el punto y final a una de las colaboraciones más sobresalientes de nuestra industria. Paradójico, ¿no es así?


Trailer:




Calificación: 5 de 6.

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