martes, 6 de agosto de 2013

Hypnotisören (El hipnotista) - (2012) - (Director: Lasse Hallström)


El hipnotista
Título original: Hypnotisören (The Hypnotist)
Año: 2012
Duración: 120 min.
País: Suecia.
Director: Lasse Hallström.
Guión: Paolo Vacirca (Novela: Lars Kepler)
Música: Oscar Fogelström.
Fotografía: Mattias Montero.
Reparto:
Tobias Zilliacus, Mikael Persbrandt, Lena Olin, Helena af Sandeberg, Jonatan Bökman, Oscar Pettersson, Eva Melander, Anna Azcarate, Emma Mehonic, Gustav Levin
Género: Thriller.
Sinopsis:
La historia de El hipnotista comienza con los brutales asesinatos que afectan a una familia, el padre en el instituto donde entrenaba a baloncesto, la madre y una niña en su hogar. Milagrosamente otro hijo, el adolescente Josef, salva la vida, aunque con graves lesiones que le postran en el hospital en estado coma. Joona, el policía que lleva el caso, querría una declaración pronta de testigo tan importante, y por ello no duda en acudir a Erik, un hipnotista, una forma algo heterodoxa para lograr que Josef aporte alguna información. Esto tendrá desagradables consecuencias para Erik, cuya vida familiar no atraviesa un buen momento desde que su esposa Simone destapó una infidelidad de él. Adaptación de la novela negra de Lars Kepler.
COMENTARIOS:
La novela y el cine policíacos tienen una pujanza excepcional actualmente en Escandinavia. Las historias de Henning Mankell y Stieg Larsson son auténticos best-sellers, y sus traslaciones a la pequeña y gran pantalla atraen a un numeroso público. Era pues lógico que el veterano director sueco Lasse Hallström se sintiera tentado a abordar el género, que nunca ha frecuentado ni siquiera en su formato hollywoodiense. Lo hace al fin en El hipnotista, adaptación de una novela de Lars Kepler, seudónimo del matrimonio escritor formado por Alexander Ahndoril y Alexandra Coelho Ahndoril. Lo llamativo es que de este modo vuelve a rodar en su idioma natal y en su país por primera vez tras un cuarto de siglo de ausencia. Recupera además como actriz a su esposa Lena Olin, con la que hizo en 2000 Chocolat.
Muy deudora estilísticamente de las películas de Millennium, aunque con un acabado más elegante y cinematográfico, especialmente en lo que concierne a la espectacular (y gélida) fotografía de Mattias Montero, El hipnotista atrapa al espectador desde los primeros minutos, con la efectista (y violentísima) escena del asesinato de un hombre en un gimnasio. La presentación de personajes es modélica y los actores Tobias Zilliacus y Mikael Presbrandt están magníficos en sus respectivos roles de Linna y Bark, especialmente el segundo, que logra captar en su trabajo la tormentosa personalidad del hipnotista.
La acción avanza con solemnidad, alternando la trama policíaca con los conflictos familiares del personaje de Bark -la tensa relación con su esposa (impecable Lena Olin, a un paso de la sobreactuación y robando cada escena en la que hace acto de presencia), los cuidados hacia un hijo enfermo de hemofilia y un pasado adúltero que parece no querer abandonar su vida- . Todos estos aspectos están descritos con gran precisión por un Lasse Hallström. Este impecable rompecabezas, que dosifica la información y los giros argumentales con gran habilidad.
Hallström logra enganchar con una historia intensa, con un giro ciertamente sorprendente. Además él es un director de actores, acostumbrado al drama y a la comedia, y por ello logra dar entidad a los personajes y sus crisis particulares. Ello para pintar ese mundo oscuro y horrible, falto de referencias éticas y morales nítidas, donde patologías inimaginables dan pie a crímenes horribles, y donde la gente “normal” se arrastra como buenamente puede, llevando una vida solitaria y entregada al trabajo, como Joona, o tratando de mantener a flote un hogar, el caso de su compañera Magdalena, o el de Erik y Simone.
Y pese a todo, El hipnotista no deja del todo satisfecho, se le notan demasiado las costuras y tiene flecos y agujeros que merecerían ser rellenados, tal vez se deba al guión de Paolo Vacirca, o la bisoñez de Hallström con el suspense. La lógica propia de la persona psicópata no parece tan lógica, y aunque el clímax sobre el hielo tiene fuerza, el grupo de individuos que se encuentra reunido en ese escenario y en ese momento no resultan demasiado creíbles.

Sería injusto no reconocerle a Hallström una indudable capacidad para enganchar al espectador durante las dos horas de proyección, manteniendo un excelente ritmo durante la mayor parte del tiempo. Visualmente -con unas impactantes tomas aéreas-, estamos ante un filme muy estilizado y de gran belleza plástica que, técnicamente, en nada tiene que envidiar a las producciones que llegan de Estados Unidos. Sin ser ninguna obra maestra, se trata de un muy apreciable trabajo de encargo, en el que se agradece el momentáneo cambio de registro de un realizador que parecía prisionero de los melodramas made in Hollywood. No será recordado como uno de sus grandes trabajos, pero está destinado a ser disfrutado por un público que busque entretenimiento con algo de inteligencia detrás.
Tráiler:
Calificación: 3 de 6.

viernes, 2 de agosto de 2013

Amélie (Le fabuleux destin d'Amélie Poulain) - (2001) - (Director: Jean-Pierre Jeunet)



Amelie
Título original : Le fabuleux destin d'Amélie Poulain
Año: 2001
Duración: 120 min.
País: Francia.
Director: Jean-Pierre Jeunet.
Guión : Guillaume Laurant, Jean-Pierre Jeunet.
Música : Yann Tiersen.
Fotografía : Bruno Delbonnel.
Reparto :
Audrey Tautou, Mathieu Kassovitz, Rufus, Lorella Cravotta, Serge Merlin, Jamel Debbouze, Claire Maurier, Clotilde Mollet, Isabelle Nanty, Dominique Pinon, Artus de Penguern, Yolande Moreau, Urbain Cancelier, Maurice Benichou.
Género: Comedia dramática.
Sinopsis:
Una oda al optimismo que merece ser vista una y otra vez. Amélie no es una chica corriente. Ha visto a su pez de colores deslizarse hacia las alcantarillas, a su madre morir en la plaza de Notre Dame y a su padre dedicar todo su afecto a un gnomo de jardín. Creció y se convirtió en camarera en un bar de Montmatre. Su vida es sencilla: le gusta tirar piedras al Sena, observar a la gente y dejar volar su imaginación. De repente, a sus veintidós años, Amelie descubre su objetivo en la vida: arreglar la vida de los demás.
Premios:
2001: 5 nominaciones al Oscar, incluyendo película de habla no inglesa, guión y fotografía.
2001: Nominada al Globo de Oro: Mejor película de habla no inglesa.
2001: 2 premios BAFTA: Mejor guión original y diseño de producción. 9 nominaciones.
2001: 4 premios Cesar: Película, director, música, diseño de producción. 13 nominaciones.
2001: Festival de Toronto: Mejor película (Premio del Público).
2001: Nominada al David de Donatello: Mejor película extranjera.

2001: Critics' Choice Awards: Mejor película de habla no inglesa.

COMENTARIOS:
Si uno piensa que la originalidad en el cine es un terreno agotado, con esta película se va a llevar una sorpresa. Amelie es un maravilloso ejemplo de que hay tantas historias como modos de contar y de que la forma visual puede configurar el contenido tanto como el argumento. Amelie es una joven de veintidós años que ha tenido una infancia un tanto extraña, al amparo de unos padres más raros que un perro verde. Ahora trabaja en un bar de Montmartre cuya propietaria es una antigua jinete circense y que es frecuentado por un celoso patológico. Pero su vida rutinaria cambia de la noche a la mañana, cuando una coincidencia despierte en ella un sueño filantrópico que se convertirá en su misión en la vida: hacer felices a los demás. Una a una, las personas que la rodean irán notando su influjo: la estanquera hipocondriaca, la portera llorona, el tonto empleado de la frutería y, muy especialmente, “el hombre de cristal”, un pintor solitario que sólo es capaz de ver la realidad a través de un cuadro de Renoir. Sin embargo, algo también va a trastocar el corazón de Amelie cuando se quede prendada de Nino, un joven extraño que se dedica a coleccionar fotos desechadas en los fotomatones. El divertimento acaba de empezar.

Gran parte del mérito de esta película lo tiene una chica llamada Audrey Tautou, la actriz francesa que da vida a la protagonista. Curiosamente el papel había sido pensado para Emily Watson. Sin embargo, la actriz tuvo que rechazarlo por no saber francés y estar comprometida para filmar Gosford Park. Feliz contratiempo. El rostro de Tautou es un hallazgo, con una candidez, picardía y atractivo fuera de lo común. Jean-Pierre Jeunet (Delicatessen, La ciudad de los niños perdidos, Alien Resurrección) ha filmado sin duda su película más amable y sensorial, un auténtico virtuosismo de colores, movimientos de cámara, sonido y ritmo. Y aunque siempre impera un tono de fábula "light", el guión firmado por Guillaume Laurant, colaborador habitual de Jeunet, es divertido de verdad, y algunos episodios como la vuelta al mundo del gnomo son tan desternillantes como surrealistas.
Antes de ser llamado para dirigir Alien Resurrección, Jean-Pierre Jeunet ya daba vueltas al proyecto que años después se transformaría en Amelie. El director francés tenía muchas ideas y personajes de la historia, pero no terminaba de encontrar el denominador común, lo que el llamaba el alma de la película. Así las cosas, marchó a Hollywood. A su vuelta retomó la historia: “Todas las anécdotas que había recogido eran suficientes como para hacer cuatro o cinco películas, ¡no sólo una!”, recuerda Jeunet. Y entonces dio con la clave: la chica que decide cambiar la vida de los demás. A partir de entonces todo fue sobre ruedas. Era el día que comenzaba el Mundial de Fútbol 98.

Jean-Pierre Jeunet opina

“Fui contratado para dirigir Alien Resurrección. Es una película de acción, fuerte y violenta. Me parecía que no había hecho una película realmente positiva y era algo que me interesaba. Construir en lugar de destruir se presentaba como un reto interesante. A estas alturas de mi vida y de mi carrera quería hacer un filme alegre, un filme que haga soñar a la gente, que les dé placer...”
Sobre A. Tautou
“Empecé a buscar una actriz francesa y un día, cuando pasaba por delante de un cartel, me impactaron unos ojos oscuros, un toque de inocencia y un porte fuera de lo común: era Audrey Tautou en el póster de Venus, salón de belleza. Concerté una reunión con ella, hizo una prueba y en diez segundos supe que era perfecta”.



El enano viajero
La película ofrece gags muy divertidos, con ese surrealismo kitch tan propio del director galo. Pero de entre ellos resulta maravillosamente ocurrente el que narra el modo en que Amelie ayuda a su padre a salir de sí mismo, de su mundo solitario y triste. Así, éste será testigo de cómo su creación más preciada —el gnomo que ha fabricado para adornar el jardín de su casa— decide recorrer el mundo por su cuenta harto de una vida estática y sin sentido. Las fotografías del muñeco son totalmente destornillantes y tendrán un efecto medicinal en su propietario.
Un filme en el que todos los personajes son tan excéntricos y sus vidas tan cómicamente insignificantes que se justifica por sí solo el propósito de vivirlas sin proyectos, sin trascendencia, sin más meta que la de no dejar escapar la felicidad que, fortuitamente, nos alcanza cada día. Un cuento para adultos pero, tan original, innovador y bien enfocado, que nos deja el convencimiento de que vivir como Amelie es posible.

Es esta una película que provoca sentimientos encontrados, pero está claro que como diría Hipólito, “son tiempos difíciles para los soñadores”. En mi opinión, es una película con la que disfrutar durante sus ciento veintidós minutos imaginando como sería vivir en un mundo así, lleno de color e inocencia y haciendo que cada uno de nosotros nos sintamos especiales.
Hay buenas películas que te hacen pensar, otras te inquietan, apelan a tus sentimientos, critican el estado de las cosas, o te retrotraen al pasado. Las hay, también aceptables, que te excitan o simplemente, te entretienen, que no es poco. Afortunadamente, las hay también estupendas, que consiguen todos o muchos de estos efectos a la vez. E incluso, algunos films, muy pocos cada año, te llegan al alma, porque te remiten a ese mundo onírico que tanto nos empeñamos en ir matando conforme supuestamente maduramos. Y, además, rizando el rizo, hacen que salgas ennoblecido del cine. Porque recurriendo siempre a buenas artes te trasmutan en una persona un poco más optimista y vital y te insuflan lo que tanto necesitamos hoy, llenos como estamos de dolor, desigualdades lacerantes, competitividades rastreras, guerra y abusos: el optimismo, la confianza en uno mismo y la esperanza de que merece la pena esforzarnos para encontrar lo que buscamos y, también, para hacer felices a los demás.
Barroca, romántica y muy surrealista Amélie es un puzzle con estética de cómic, picados vertiginosos, contrapicados, colores falseados, dominancia del verde y aceleraciones propias de los video clips. Estas son las herramientas utilizadas por Jeunet para completar su obra maestra formada por las pequeñas observaciones que este fue tomando durante años y hizo coincidir en el guión de esta película.


Después de una hora y media, Amélie cambia tu vida.
Y por último, no puedo evitar poner algunas de las mejores frases que he oído en mucho tiempo.
"Verá, mi pequeña Amelie, usted no tiene los huesos de cristal, podrá soportar los golpes de la vida. Si usted deja pasar esta oportunidad con el tiempo su corazón se ira haciendo seco y frágil como mi esqueleto. ¿A que espera? ande, vaya a por él."

"Es curiosa, la vida. Cuando eres niño el tiempo no acaba de pasar, y luego sin darte cuenta tienes 50 años, y de la infancia lo único que te queda cabe en una cajita oxidada."
"La suerte es como el Tour de Francia, lo esperas todo el año y luego pasa rápido. Las oportunidades hay que atraparlas deprisa, sin dudar."

Tráiler:


Calificación: 6 de 6.

jueves, 1 de agosto de 2013

Un plan parfait (Llévame a la luna) - (2012) - (Director: Pascal Chaumeil)




Llévame a la luna
Título original: Un plan parfait
Año: 2012
Duración: 104 min.
País: Francia.
Director: Pascal Chaumeil.
Guión: Laurent Zeitoun, Yoann Gromb.
Música: Klaus Badelt.
Fotografía: Glynn Speeckaert.
Reparto:
Diane Kruger, Dany Boon, Etienne Chicot, Yoli Fuller, Robert Plagnol, Alice Pol.
Género : Comedia romántica
Sinopsis:
Los Lefebvre sufren una antigua maldición que provoca que sus matrimonios fracasen. Sólo después podrán rehacer su vida con otra pareja. Deseosa de preservar la relación con el hombre de su vida, Isabelle Lefebvre decide conquistar a un pobre hombre, el redactor de la guía del mochilero Jean-Yves Berthier, para que se case con ella. Cuando le pida el divorcio podrá ser feliz con el hombre del que realmente está enamorada.


COMENTARIOS:
Una simpática y agradable comedia romántica
Pascal Chaumeil director de la estupenda “Los seductores” continúa en la senda de la comedia romántica con “Llévame al cielo” donde se cuenta la historia de una mujer en cuya familia yace una terrible maldición: el primer matrimonio termina en divorcio. Por esta razón busca alguien al azar con el que casarse y divorciarse antes de casarse con su verdadero novio.

El guión que escriben Laurent Zeitoun y Yoann Gromb, suyo también es el libreto de “Los seductores”, en colaboración con Béatrice Fournera y que parte de una idea de Philippe Mechelen vuelve a jugar con el enredo de situaciones y pese a ser previsible, además de no intenta ocultar que todo el mundo sabe cuál va a ser su desenlace, por encima de todo esto logra que debido a una buena dosificación del humor, divertidos personajes, situaciones ocurrentes y una realización fresca el metraje se pase enseguida.

Partiendo de esta ingeniosa premisa argumental, Pascal Chaumeil  ofrece una simpática película, que cuenta a su favor con la química de la pareja protagonista -Diane Kruger está brillante emulando a Carole Lombard-, la amenidad del guión y la agilidad de la dirección. Cierto que es previsible -¿qué comedia romántica no lo es?-, pero también resulta divertida y entretenida. Además, tiene una agradecible mala uva que la distancia de otras muestras del género más ñoñas.
Llévame a la luna se mueve siempre dentro de los parámetros de la comedia romántica, pero se permite alguna leve licencia gamberra. Es la excusa perfecta para disfrutar de la cara más payasa de Diane Kruger.
Su éxito comercial hace presagiar un remake americano, que hará evidente – una vez más…- el oportunismo y la falta de creatividad del Hollywood actual.

El humor surge al juntar dos personajes muy distintos (que bueno son los franceses en esto) y la conclusión final es que la película funciona. El acento cómico lo aportan por un lado el francés Dany Boon (Micmacs, Nada que declarar, Bienvenidos al norte) y la alemana Diane Kruger (Malditos bastardos, Troya) que aparte de su arrolladora belleza se atreve a rodar la cinta en francés, inglés, ruso, swahili y danés.
Sigue quedando patente de nuevo que, bien por la decadencia de las producciones estadounidenses, bien por la calidad de las francesas, las mejores comedias se ruedan en nuestro país vecino. Si hace escasas semanas llegó a las pantallas “Popular”, como soplo de aire fresco en una cartelera necesitada de humor de alto nivel –no decadente, basto o simplón-, ahora se estrena con idéntico efecto “Llévame a la Luna”. Sin embargo, ¿cuáles han sido las alternativas procedentes de Estados Unidos? Dejando al margen el género de animación, nos encontramos con “Niños grandes 2”, “Los becarios”, “Resacón 3”, “Scary Movie 5”, “La gran boda”, “Por la cara”... Podría seguir, pero prefiero parar. Si Billy Wilder levantara la cabeza y viese lo que, bajo la etiqueta de “comedia”, muestra su país de adopción a día de hoy, se echaría a llorar. Y, salvo que alguno de los escasos cineastas que pueden mantener a flote esta modalidad cinematográfica –como Alexander Payne o Jason Reitman- lo remedien, vale más certificar la defunción de un tipo de cine que hasta hace poco tiempo era un referente de la potente y casi hegemónica industria estadounidense.

Divertida comedia romántica “made in france”, un país que hasta una película tan sencillita como está logra que uno salga con un soplo de aire fresco. Aprendamos…
Tráiler:




Calificación: 2 de 6.