miércoles, 16 de julio de 2014

The Wire (TV Series) - (The Wire - Bajo escucha) (Serie de TV) - (2002)



The Wire (Bajo escucha) (Serie de TV)

Título original: The Wire (TV Series)

Año: 2002

Duración: 60 min.

País: Estados Unidos.

Director: David Simon (Creator), Joe Chapelle, Ernest R. Dickenson, Clark Johnson, Ed Bianchi, Steve Shill, Daniel Attias, Timothy Van Patten, Agnieszka Holland, Brad Anderson, Clément Virgo, Rob Bailey, Elodie Keene, Christine Moore, Alex Zakrzewski, Anthony Hemingway, Seith Mann, Milcho Manchevski, Peter Medak, Gloria Muzio, Robert F. Colesberry, Thomas J. Wright, Leslie Libman, Jim McKay, David Platt, Joy Kecken, Scott Kecken, Dominic West.

Guión:David Simon, Ed Burns, Joy Kecken, Rafael Álvarez, Chris Collins, George Pelecanos, Richard Price, Dennis Lehane, David Mills, William F. Zorzi, Eric Overmyer, Shamit Choksey, David H. Melnick, Kia Corthron.

Música:Varios

Fotografía: Uta Briesewitz

Reparto:

Dominic West, Lance Reddick, Sonja Sohn, Clarke Peters, Andre Royo, Michael K. Williams, Idris Elba, John Doman, Wendell Pierce, Deirdre Lovejoy, Seth Gilliam, Domenick Lombardozzi, Jim True-Frost, Frankie Faison, Corey Parker Robinson, Delaney Williams, J.D. Williams, Wood Harris, Aidan Gillen, Jamie Hector, Gbenga Akinnagbe, Robert Wisdom, Chad Coleman, Anwan Glover, Michael Kostroff, Isiah Whitlock Jr., Amy Ryan, Chris Bauer, Leo Fitzpatrick.

Género: Thriller.





Sinopsis:

Serie de TV de 60 episodios (2002-2008). En los barrios bajos de Baltimore, se investiga un asesinato relacionado con el mundo de las drogas. Un policía es el encargado de detener a los miembros de un importante cártel. La corrupción policial, las frágiles lealtades dentro de los cárteles y la miseria vinculada al narcotráfico son algunos de los problemas denunciados en esta serie. Parece inspirarse en series modernas como "Los Soprano" y en clásicos como "Policías de Nueva York - (NYPD Blue)". El creador de la serie fue, durante años, reportero de la crónica negra de Baltimore, y uno de los co-guionistas fue policía en la misma ciudad.

Premios:
2008: Emmy: Nominada a mejor guión.
2005: Emmy: Nominada a mejor guión.
2008: Nominada a los Premios BAFTA TV: Mejor serie internacional.
2008: Writers Guild of America: Nominada Premio WGA mejor serie de TV drama.
2007: Writers Guild of America: Premio WGA mejor serie de TV drama.
2008: Directors Guild of America: Mejor dirección serie TV Drama.





COMENTARIOS:
Se podría resumir a The Wire como una serie policial. Básicamente hay dos bandos, por un lado, la policía, por otro, los gángsters y sus bandas. David Simon ha comentado que se ha basado en la mitología griega a la hora de realizar la serie. A estos dos grupos, Simon los califica como “Instituciones”, que hacen la función de los dioses griegos en la tragedia clásica y ya sabemos que les pasa a los hombres cuando se enfrentan con los Dioses…

También se habla de política, educación, prensa, estibadores…Todos enmarañados en una red corrupta de la que es imposible salir.





Se habla mucho a la hora de comentar las características de la serie de la ausencia de elipsis en los episodios. Puede asustar, sobre todo al principio, ya que normalmente los primeros capítulos de cada temporada abundan en detalles aparentemente sin importancia. Hasta que llega un momento, en que las piezas empiezan a encajar y simplemente es increíble.

The Wire es una serie de masticado lento, de exigentes paladares. The Wire no es el típico producto comercial televisivo, ofrece al espectador el aspecto oscuro del sistema socio-político-educativo de Norteamérica. En The Wire se muestra desde diferentes puntos de vista, todo el proceso por el que pasan las diferentes clases sociales para llegar a ser lo que son, como los políticos se ganan sus sillones, como los chicos se ganan sus esquinas.





Estamos tan acostumbrados a la muerte de personajes en series y películas que normalmente no nos impacta tanto. En The Wire eso es diferente. La casi absoluta ausencia de música para adornar las escenas (normalmente solo se escucha la música si una radio en la escena está encendida o en momentos especiales como en los capítulos de fin de temporada), aumentan ese tono realista de la serie, y la muerte de los personajes impacta aún más por ello. Esto para mi es otro de los logros de la serie. Llegas a empatizar tanto con los personajes que la muerte de algunos llega a impactarte y a dejarte, en más de una ocasión, con un gran ¿WHAT? en la boca.

The Wire no es perfecta, pero tampoco la vida y las personas lo son, y esa es una de las grandes virtudes, sabe mostrarnos mejor que nadie esas imperfecciones. Los problemas no son solucionados en pocas horas por personajes perfectos como si ocurre en la mayoría de los procedimentales.





En The Wire no hay final feliz en cada capítulo, no hay estrellas deslumbrantes, sino excelentes interpretaciones, gente de la calle, gente sacada de los mismos barrios para darle el máximo realismo posible, y vaya si lo consiguen. En The Wire existen diferentes tramas, las cuales se van resolviendo sin prisas, enlazadas a través de varias temporadas en ocasiones.

En The Wire no se esconde nada, desde la alcaldía, hasta jueces, pasando por abogados, sindicalistas, constructores, y todo tipo de personas "decentes". Y todo, dentro de una historia del mundo del narcotráfico, las calles, las esquinas, la cruda realidad contada sin tapujos, sin censuras. En la ciudad con mayor porcentaje de población negra, y siendo una de las ciudades de EEUU con mayor índice criminal. En concreto Baltimore, entre New York y Washington. Dos de las ciudades más importantes de EEUU y del mundo.





Hablamos de una serie única. Desde su magistral banda sonora, su inimitable guión, su puesta en escena y sus interpretaciones. Cuando llevamos unos cuantos episodios caemos en la cuenta de su grandeza. Aquí no hay buenos ni malos, hay policías y traficantes, soplones y mendigos, héroes y perdedores, políticos corruptos y jefes despiadados. Pero todos conviven en Baltimore bajo el mismo cielo y ninguno es perfecto. No hay buenos ni malos. Todo se enmarca en un gran collage de personajes muy definidos y todos están relacionados entre sí.

Personalmente y después de haber seguido sus 5 temporadas con devoción, debo decir que la echaré de menos y que ninguna otra serie podrá alcanzar las cotas de ésta. Cualquier otra será inevitablemente comparada. Y cabe destacar que todas las CSI y sucedáneos de esta, a pesar de tener gran aceptación entre el público, no se acercan ni de lejos a las cotas de calidad que ofrece The Wire.





Solo tengo alabanzas para una serie que engancha de principio a fin, que describe la auténtica realidad de las calles de una ciudad cualquiera como Baltimore, alejada del glamour y el bullicio de Los Ángeles o Nueva York, que describe el trabajo policial tal y como es en realidad, sus despachos de abogados, sus acuerdos en secreto, sus condenas, y la lucha de la policía contra el tráfico de drogas y unos gangsters que saben cómo burlar la ley porque conviven en las calles a diario con ella.

El problema viene cuando se termina. Siempre podemos volverla a ver, y eso supone una delicia para los paladares que sepan valorarla. Como rezaría cualquier publicitario, hay otras series, pero no son The Wire.




Esta serie, hay que degustarla como una copa del mejor vino, despacio y paladeando. En definitiva, una serie superlativa. De obligado visionado. Un clásico instantáneo. Una verdadera joya cinéfila. Un peso pesado del género policiaco.

Tráiler:




Calificación: 5 de 6.

domingo, 13 de julio de 2014

Estudiando a fondo, Rebeca (1940) de Alfred Hitchcock (Studying thoroughly, Rebecca (​​1940) Alfred Hitchcock)



La obra cumbre del maestro

Hay algo en ‘Rebeca’ que desprende misterio, desasosiego, confusión, oscuridad, pánico y, a su vez, ternura, inocencia, fragilidad, afecto, delicadeza. Hay algo extraordinario en ‘Rebeca’, no cabe duda, y ese algo no es casualidad. La película de Hitchcock comienza con una secuencia tan lúgubre como magistral, en la que se nos presenta el escenario principal, el lugar donde se desarrollará toda la trama: Manderley. Un lugar casi mágico, donde el follaje y el romper de las olas es la mayor de las compañías para un solitario y resignado Maximilian, quien poco tiempo atrás vería desaparecer a su compañera, su esposa, Rebeca, la luz de la lujosa mansión. 


Y en cuanto aparece el nombre de Rebeca, la película adquiere una dimensión inigualable. El maestro del suspense se las ingenia para crear un ser inmortal a partir de un simple recuerdo. Ella parece estar viva, pero no lo está. Max y Mrs De Winter, cada cual a su modo, se atormentan sólo con su memoria. La nueva De Winter no consigue eliminar la fragancia de su predecesora. Y en nuestras mentes Rebeca cada vez es más auténtica. La evolución de ese personaje que no aparece en pantalla (1*) nos paraliza. Y todo gracias a la maestría del gordo, con unos diálogos impecablemente construidos y un uso de la cámara que conjuga con los mismos de una forma inmejorable (2*), cuidando con un mimo exquisito cada detalle (3*). Bravo. Sencillamente magistral.



Claro que Hitchcock tiene grandes películas, cintas que forman y formarán parte de la historia del cine, y que más de una vez ha rodado con tacto divino secuencias macabras, ocurrentes o intrigantes. ‘Rebeca’, para un servidor, es una de sus grandes obras maestras. A la altura de ‘La ventana indiscreta’, ‘Vértigo’ o ‘Con la muerte en los talones’. Por encima de mis cintas hitchcockianas favoritas: ‘Náufragos’, ‘Crimen perfecto’ y ‘La soga’. Por encima de su obra fetiche, la gran ‘Psicosis’. Por encima, al fin y al cabo, del propio cine. Y es que hay algo en ‘Rebeca’, no cabe duda, que la convierte en una obra maestra. 





1*) Evolución de Rebeca

Impresiona la vuelta de tortilla que se da al personaje de Rebeca. Comienza siendo para el espectador la chica soñada por cualquiera, al igual que lo era para Maximilian. Él mismo lo reconoce en una conversación con su nueva esposa (“Era tan encantadora, tan culta, tan divertida”). Nadie sospecharía que detrás de esa piel de cordero se escondía una auténtica víbora. Aunque Hitchcock nos da pistas. Nos enseña, por ejemplo, una casa cochambrosa a pie de playa en la que se puede intuir la realidad de ese personaje. Y en la sensacional confesión de Max se destapa la imperfección de ese ser, a priori, perfecto (“¿verdad que no se puede estar cuerdo viviendo con el diablo?”). Hasta que, en un final maravilloso, el recuerdo de Rebeca, por fin, parece desvanecerse, arder en llamas, para siempre.  


2*) Las imágenes al servicio del guión

El uso fabuloso de la cámara es una constante en el film. Pero hay dos momentos que me llaman particularmente la atención, en los que se aprecia la grandeza del orondo director y su habilidad para acoplar las imágenes al texto: 
La introducción, en la que un largo travelling hace fluir la cámara al son de una voz en off perturbadora, serpenteando entre los árboles, camino de la mansión, bajo la luz de la luna. Es un espectáculo sin parangón ver la fusión verbal y fotográfica. 

Manderley bajo la luz de la luna

La confesión de Maximiliam a su reciente mujer. Éste le cuenta a Mrs de Winter cómo acabó Rebeca en el fondo del navío. Le comenta lo que ocurrió en aquella cabaña, pero mientras Max relata los hechos, la cámara acompaña la declaración de éste, como si estuviera grabando los acontecimientos, pero registrando únicamente el escenario y dejando que la imaginación haga el resto.  

Ahí esperaba Rebeca a Favell, según nos cuenta Max
3*) Los detalles hitchcockianos

Alfred y los minuciosos detalles son sinónimos. Aquí algunos ejemplos:

En el primer tramo del film, Max le dice a su futura esposa: “Otra cosa: no se ponga nunca un vestido negro, ni un collar de perlas, ni tenga nunca 36 años”. Pues bien, Mrs Winter aparece tiempo después, con un vestido negro y un collar de perlas. Una clara alusión a la pérdida de la alegría e inocencia por parte de ella. 

Mrs Winter con su vestido negro y su collar de perlas
En toda la película Mrs Winter, de la que no sabemos el nombre en todo el metraje, queda eclipsada por el pasado de Rebeca. Ni siquiera se han cambiado las iniciales de las servilletas, como suplantando el desconocido nombre por el de la fallecida. Y en el final, el comienzo de una nueva vida, libre del recuerdo de la difunta, se presenta con la quema de un paño con dichas iniciales.

Momento del almuerzo en la mansión con las iniciales presentes
Final de la película, con la R en llamas


Un recurso seguramente fácil, pero que a mí personalmente me encanta: Cuando Mrs Winter (antes de tener dicho apellido) se “escapa” por primera vez con Max, éste coloca la raqueta de tenis detrás de unas plantas. Sé que no es de gran importancia, pero me gusta mucho la forma que tiene de decirnos el maestro que ese utensilio no va a volver a ser usado, que el tenis será la tapadera del amor oculto. 

Max colocando la raqueta de tenis

Genial también la metáfora del grado de cercanía entre Max y la protagonista con solo la forma de sentarse en la mesa. La pareja, antes de ir a Manderlay, se acomoda sin apenas separación. Todo lo contrario ocurrirá en la mansión, donde las lujosas mesas marcarán una elocuente distancia.

La pareja comiendo codo con codo


Almuerzo de los Winter, una vez en Menderley

Por último, resulta curioso que a Mrs Winter la tratemos como tal sin haber presenciado la boda. Intuimos que ésta se ha producido. El cuándo es la cuestión. Lo más cercano al enlace matrimonial que podemos presenciar es en una escena en Monte Carlo, en la que Max y Mrs Winter presencian las nupcias de una pareja desconocida ("¡Ah, mira! Otros que han tenido la misma idea").

sábado, 12 de julio de 2014

The Left Handed Gun (El zurdo) - (1958) - (Director: Arthur Penn)



El zurdo

Título original: The Left Handed Gun

Año: 1958

Duración: 102 min.

País: Estados Unidos.

Director: Arthur Penn.

Guión: Leslie Stevens.

Música: Alexander Courage.

Fotografía: J. Peverell Marley.

Reparto:

Paul Newman, John Dehner, James Best, Hurd Hatfield, Lita Milan, John Dierkes, James Congdon.

Género: Western.

Sinopsis:

Billy The Kid comenzó su carrera delictiva a los doce años, después de una corta temporada como lavaplatos. A los dieciocho mató al sheriff Brady y a su ayudante en la calle principal de Lincoln para vengar el asesinato de su patrón, el ganadero inglés Tunstall, que le había acogido como a un hijo. Cuando Pat Garret acabó con su vida en Fort Summer, Billy tenía 22 años y se le atribuían 21 muertes. De inmediato se convirtió en leyenda. Para muchos, simbolizaba la rebeldía contra el poder de los terratenientes y los grandes ganaderos. Arthur Penn (Filadelfia, 1922-Nueva York, 2010) debutó como director acercándose al mítico forajido desde una perspectiva intimista, que recreaba su carácter neurótico y atormentado. 





COMENTARIOS:

Arthur Penn hijo de un relojero, hizo gala de una puntualidad insólita: supo llegar exacto, incitar una ruptura, renovar a Hollywood.

Pero claro, su recorrido es más importante: estudia Literatura que deja para luchar en la Segunda Guerra Mundial, donde desarrolla su gusto por el teatro montando obras para el ejército. A su salida estudia Arte Dramático y Letras, se hace actor y es director de teatro para 1956; trabaja asiduamente en Broadway cosechando éxitos y un Tony. Antes, en 1951, entra en la NBC donde funge como ejecutivo, escritor y director de series de televisión.




Su formación intelectual, clásica, escénica y televisiva lo hicieron un director moderno; además de que supo entender y retratar su tiempo. Inspirado por el cine europeo, su singularidad radica en abordar de forma reflexivamente entretenida los géneros clásicos. 

Esto es patente desde su primer film El zurdo (The Left Handed Gun, 1958) un western ameno con tintes psicoanalíticos sobre Billy The Kid con Paul Newman, en el que ya se nota su estilo entre la abstracción y el arrebato, y eso que al acabar el rodaje lo despidieron sin permitirle hacer el montaje final.




Un hombre sin rumbo que se hace llamar William Bonney (Paul Newman) y que dice que proviene de Kansas pero que nunca ha estado allí, se presenta a un grupo de ganaderos encabezados por Tunstall (Colin Keith-Johnston) un inglés que desprecia las armas pero que ha encontrado en América un buen lugar para llevar sus negocios. William se ganará la confianza de su patrón así como algunos de los vaqueros como Tom (James Best) y Charlie (James Congdon) que se convertirán en amigos inseparables. Llevando el ganado a través de las nuevas tierras de Nuevo México, los ganaderos de la zona alertan al sheriff del oportunismo de Tunstall por entrometerse en sus tierras y con su consentimiento lo asesinan a sangre fría. Billy, que ha tomado a Tunstall como a un padre, jura venganza contra los habitantes de Lincoln escondiéndose en otro poblado, Madero, forjándose como leyenda ante los ojos atentos de Moultrie un periodista que redacta sus vivencias y el juicioso Pat Garrett (John Dehner) que quiere estar al margen de las andanzas de Billy y sus hombres.



Western mitómano que Arthur Penn (El Milagro de Anna Sullivan; Georgia) se fijó en la figura de Billy el Niño, interpretado por un brillante Paul Newman al que le supo sacar provecho al personaje; un rebelde y fuera de la Ley en busca de Justicia por la codicia de unos otros. Así se forja un mito. Desde su infancia, marcada por la violencia, Billy no es un personaje temperamental ni pacífico cuando sabe que se encuentra en peligro. Penn detalló algunos momentos remarcables que hacen que esta película del Oeste sea algo especial (principalmente por la mirada irada de Newman o la despreocupada caracterización que hace John Dehner de Pat Garrett). Pero algunas secuencias merecen ser recordadas: la de Billy y los suyos disparando de noche a la Luna reflejada en un charco dejando levantado una columna de humo que disipa sus siluetas o la del tiroteo en Lincoln donde un hombre abatido en el suelo es objeto de las risas de una niña con la consecuente respuesta de la bofetada de su madre.

Arthur Penn rodó otros “westerns” como “Pequeño Gran Hombre” (Little Big Man, 1970), con Dustin Hoffman y “Missouri”(The Missouri Breaks, 1976) donde Marlon Brando y Jack Nicholson se enfrentaban a un lento y psicológico duelo a muerte.




Arthur Penn combina el estilo clásico de Hollywood con la mirada desencantada de los sesenta. Billy no es un criminal, sino un joven inadaptado, que sufre sin tregua, inmaduro y desrraigado. El intento de linchamiento que casi le cuesta la vida anticipa las escenas de La jauría humana (The Chase, 1966), cuando un pueblo del Sur de los Estados Unidos libera sus pasiones más abyectas para acosar a un presunto asesino.

The Left Handed Gun es el punto de partida de un director con una carrera breve y desigual, pero con grandes momentos de inspiración. Bonnie and Clyde (1967) y Night Moves (La noche se mueve, 1975) han actuado como una referencia permanente en directores como Scorsese, Coppola o Terrence Malick. Se ha dicho que Arthur Penn añadió al cine de Holywood los planteamientos del cine europeo, más atento al análisis psicológico que a la acción, pero sin perder en ningún momento la fluidez narrativa. Es famosa la frase de Harry Moseby (Gene Hackman)  en La noche se mueve: “Una vez vi una película de Erich Rohmer. Era como ver crecer la hierba”. Es cierto que Penn cultivó la introspección y denunció las imposturas del sueño americano, pero esos rasgos estilísticos y temáticos ya se encontraban en Fritz Lang, Dieterle, Billy Wilder, William Wyler o Siodmak, lo cual no le resta un ápice de mérito. The Left Handed Gun no ha perdido su fuerza. Es algo más que un western, donde se prefiguran los relatos crepusculares de Peckinpah o Clint Eastwood.




Como siempre, Penn innova, tratando de alejarse de otros westerns y otras historias sobre Billy el niño. Fue su primer trabajo para la gran pantalla, y no fue un éxito, aunque con el tiempo ha sido mejor considerada. Aunque es verdad que no es su mejor película (La jauría humana, Bonnie & Clyde) ya dejó señas de su personalidad.


Trailer:




Calificación: 3 de 6.

viernes, 11 de julio de 2014

Estrenos de la semana: 11 de Julio de 2014 (Releases of the week: July 11, 2014)



El abuelo que saltó por la ventana y se largó (2013)

Del director Felix Herngren.

Con Robert Gustafsson, Iwar Wiklander, David Wiberg.

Título original película "Hundraåringen som klev ut genom fönstret och försvann", duración 114 minutos.
La película El abuelo que saltó por la ventana y se largó nos habla sobre Allan Karlsson. Tras una vida larga y llena de vicisitudes, Karlsson acaba en una residencia de ancianos, pensando que aquella es su última parada. El único problema es que sigue conservando una buena salud, y que los días se están volviendo cada vez más aburridos. Cuando se acerca la celebración de su centésimo cumpleaños, en la que Allan no tiene el menor interés, decide escapar de su tediosa vida.

Tras escaparse por la ventana, una serie de sucesos lo embarcan en un viaje divertido y totalmente inesperado, en el que se cruza con una banda criminal, asesinos, un maletín lleno de dinero, un elefante y un policía incompetente. Lo que sería para cualquiera la aventura de su vida, para Allan no tiene mayor importancia.

Porque él no sólo ha sido testigo de algunos de los hechos más determinantes del siglo veinte, sino que además ha desempeñado un papel fundamental en ellos. Aunque a Allan no le interesan la política ni la religión, parece haber influido en la mayoría de los acontecimientos mundiales más destacados del siglo.
Mientras acompañamos a Allan en sus escapadas anteriores, vemos cómo, entre otras cosas, contribuyó a la invención de la bomba atómica y se hizo buen amigo de todo tipo de personajes destacados, desde presidentes de Estados Unidos a tiranos rusos. Durante cien años, Allan Karlsson agitó el mundo, y ahora vuelve a andar suelto.

Robert Gustafsson es el centenario Allan Karlsson en la adaptación de Felix Herngren al cine del superventas de Jonas Jonasson El abuelo que saltó por la ventana y se largó, una novela cuyas ventas superaron el millón de ejemplares en Suecia. El libro se ha publicado en 38 países y ha vendido más de seis millones de ejemplares en todo el mundo.






Borgman (2013)

Del director Alex van Warmerdam.

Con Jan Bijvoet, Hadewych Minis, Jeroen Perceval.

Título original película "Borgman", duración 113 minutos.

Tres hombres armados, uno de ellos un sacerdote, están cazando en el bosque. Su presa se esconde bajo sus pies: un hombre, sórdido y sucio, que duerme un refugio bajo tierra que él mismo ha construido. 

Borgman consigue escapar de sus perseguidores y avisa a sus compañeros, que se esconden en refugios similares. Cada uno escapa en una dirección distinta.

Borgman camina por la verde avenida de un vecindario acomodado. Llama a uno de los timbres y pregunta a quien abre la puerta si puede tomar un baño…

La llegada de Borgman a las bien cuidadas avenidas de un área residencial de las afueras es el principio de una serie de acontecimientos inquietantes que amenazan con derribar la fachada cuidadosamente levantada alrededor de una pareja adinerada, sus tres hijos y la niñera.






Dos vidas (2012)

Del director Georg Maas, Judith Kaufmann.

Con Juliane Köhler, Liv Ullmann, Sven Nordin, Ken Duken.

Título original película "Zwei Leben", duración 95 minutos.

Europa 1990. El muro de Berlín acaba de ser derribado. Katrine creció en la Alemania del Este pero vive desde hace 20 años en Noruega. Es una "hija de la guerra" (fruto de una historia de amor en plena Segunda Guerra Mundial entre una mujer noruega y un soldado aleman). Disfruta de una familia feliz junto a su madre, su marido, su hija y su nieta.

Pero cuando un abogado les pide a Katrine y a su madre que colaboren como testigos en un juicio contra el estado Noruego a favor de los niños de la guerra ella se niega. Gradualmente, toda una red de secretos se van descubriendo hasta que Katrine es finalmente despojada de todo, y sus seres queridos se ven obligados a posicionarse: ¿Qué tiene más peso, la vida que han vivido juntos o la mentira en la que está basada?.

Clasificado como el mejor thriller alemán desde La Vida de los otros, la película Dos vidas ha sido dirigida por Georg Maas, finalista en los Oscars 2014 como Mejor Película de habla no inglesa, ha cosechado importantes premios como la mejor opera prima o el mejor montaje en los Premios del Cine Alemán 2014.







Ahora y siempre (2012)

Del director Ol Parker.

Con Dakota Fanning, Jeremy Irvine, Kaya Scodelario.

Título original película "Now Is Good", duración 103 minutos.

Tessa tiene 17 años y siente pasión por la vida. Diagnosticada con una enfermedad terminal, decide utilizar cada momento que le queda, reuniendo un catálogo de las experiencias de lo que ella cree que deber formar una adolescencia, incluyendo perder la virginidad y tomar drogas. Con la ayuda de su amiga Zoey, se dispone a poner en práctica la lista. Mientras su familia lidia con el miedo y el dolor, cada uno a su manera, Tessa explora un nuevo mundo.

Enamorarse de Adam, su nuevo vecino, no estaba en la lista, pero demuestra ser la más excitante de todas las experiencias.







Más allá del amor (2014)

Del director Shana Feste.

Con Emma Rigby, Alex Pettyfer, Rhys Wakefield, Robert Patrick.
Título original película "Endless Love", duración 105 minutos.

No hay nada más fuerte, temerario y arrebatador que la pasión que acompaña al primer amor, con toda su intensidad y obsesión, posibilidades y promesas. Es un tema atemporal en la narrativa moderna, empezando por Shakespeare y sus desventurados amantes, pero que extensible a cualquier persona que haya vivido esa situación.

Más allá del amor, protagonizada por ALEX PETTYFER (Magic Mike, Soy el número cuatro) y GABRIELLA WILDE (Los tres mosqueteros, Carrie), es la historia de Jade Butterfield y David Elliot, una chica privilegiada y un chico carismático entre quienes surge un deseo que se convierte en una temeraria historia de amor cuando sus padres intentan separarlos. A pesar de pertenecer a dos clases sociales muy distintas, la atracción que les une es tan fuerte como imparable.

En el verano después de acabar sus estudios en el instituto, Jade, una joven sobreprotegida por sus padres y con un futuro brillante, se enamora de David, un chico de clase obrera con un pasado turbio que comparte sus sentimientos. Pero su romance no está bien visto por el autoritario padre de Jade, que hará todo lo posible para apartarla de David. Mientras que su madre la anima a seguir la relación, el padre de David aconseja sensatez. Durante el transcurso de un verano inolvidable, los dos jóvenes desafiarán a la lógica y dejarán que la pasión determine su futuro.


Dirigido por SHANA FESTE (Country Strong, El mejor), los coprotagonistas de este drama romántico son BRUCE GREENWOOD (Star Trek, El vuelo) en el papel de Hugh, el autoritario padre de Jade que intenta controlar todos sus movimientos; JOELY RICHARDSON (Millenium: Los hombres que no amaban a las mujeres, Vampire Academy) como la romántica e idealista madre de Jade con corazón de poetisa, y ROBERT PATRICK (El invitado, el próximo estreno Kill the Messenger) en el papel del padre de David, un mecánico deseoso de darle a su hijo la vida que él no ha tenido.



Tráiler de El abuelo que saltó por la ventana y se largó




Tráiler de Borgman